• Diabetes Mellitus
  • Obesidad
  • Hipotiroidismo
  • Osteoporosis
  • Nódulos tiroideos
  • Hiperprolactinemia
  • Síndrome ovario poliquístico
  • Menopausia:

 

Diabetes Mellitus:

 

La diabetes mellitus se refiere a un grupo de enfermedades que afecta la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa sanguínea. La glucosa es vital para la salud dado que es una importante fuente de energía para las células que forman los músculos y tejidos. También es la principal fuente de combustible del cerebro.

 

La causa subyacente de la diabetes varía según el tipo. Pero, independientemente del tipo de diabetes que tengas, puede provocar un exceso de glucosa en la sangre. Un nivel muy alto de glucosa en la sangre puede provocar problemas de salud graves.

 

Las afecciones de diabetes crónica comprenden diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2. Las afecciones de diabetes potencialmente reversibles incluyen prediabetes y diabetes gestacional. La prediabetes ocurre cuando tus niveles de glucosa sanguínea son más altos de lo normal, pero no lo suficientemente altos como para clasificarlos como diabetes. Y la prediabetes es a menudo la precursora de la diabetes a menos que se tomen las medidas adecuadas para prevenir la progresión. La diabetes gestacional ocurre durante el embarazo, pero puede resolverse después del nacimiento del bebé

 

Obesidad:

 

La obesidad es una enfermedad compleja que consiste en tener una cantidad excesiva de grasa corporal. La obesidad no es solo un problema estético. Es un problema médico que aumenta tu riesgo de enfermedades y problemas de salud, tales como enfermedad cardíaca, diabetes, presión arterial alta y ciertos tipos de cáncer.

 

Hay muchas razones por las que algunas personas tienen dificultad para evitar la obesidad. Por lo general, la obesidad es el resultado de una combinación de factores hereditarios con el entorno, la dieta personal y las opciones de ejercicio.

 

Lo bueno es que, incluso una modesta pérdida de peso puede mejorar o prevenir los problemas de salud relacionados con la obesidad. Los cambios en la dieta, un mayor nivel de actividad física y los cambios de conducta pueden ayudarte a bajar de peso. Los medicamentos recetados y los procedimientos para bajar de peso son opciones adicionales para tratar la obesidad.

 

Hipotiroidismo:

 

El hipotiroidismo (tiroides hipoactiva) es un trastorno en el cual la glándula tiroides no produce la cantidad suficiente de ciertas hormonas cruciales.

El hipotiroidismo puede no causar síntomas notables en las primeras etapas. Con el tiempo, el hipotiroidismo no tratado puede causar numerosos problemas de salud, como obesidad, dolor en las articulaciones, infertilidad o enfermedad cardíaca.

Existen pruebas precisas de la función tiroidea para diagnosticar el hipotiroidismo. El tratamiento con hormona tiroidea sintética es generalmente simple, seguro y efectivo una vez que tú y tu médico encuentren la dosis adecuada para ti.

 

Osteoporosis:

 

La osteoporosis hace que los huesos se debiliten y se vuelvan quebradizos, en tal medida que una caída o incluso una leve tensión, como agacharse o toser, pueden causar una fractura. Las fracturas relacionadas con la osteoporosis ocurren con mayor frecuencia en la cadera, la muñeca o la columna vertebral.

El hueso es tejido vivo que se descompone y reemplaza constantemente. La osteoporosis ocurre cuando la generación de hueso nuevo es más lenta que la pérdida de hueso viejo.

La osteoporosis afecta a hombres y mujeres de todas las razas. Pero las mujeres blancas y asiáticas, especialmente las mujeres mayores posmenopáusicas, son las que corren mayor riesgo. Los medicamentos, la dieta saludable y los ejercicios con pesas pueden ayudar a prevenir la pérdida ósea o a fortalecer los huesos débiles.

 

Nódulos tiroideos:

 

Los nódulos tiroideos son bultos sólidos o llenos de líquido que se forman dentro de la tiroides, una glándula pequeña ubicada en la base del cuello, justo encima del esternón.

La mayoría de los nódulos tiroideos no son graves y no presentan síntomas. Solo un pequeño porcentaje de los nódulos tiroideos son cancerosos.

Por lo general, no sabrás que tienes un nódulo tiroideo hasta que el médico lo descubre durante un examen médico de rutina. O el médico puede descubrirlo durante una exploración que se hizo por otra razón de salud. Sin embargo, algunos nódulos tiroideos pueden crecer lo suficiente como para hacerse visibles o dificultar la respiración o la deglución.

Las opciones de tratamiento dependen del tipo de nódulo tiroideo que tengas.

 

Hiperprolactinemia:

 

El prolactinoma es un tumor no cancerígeno de la glándula pituitaria. Este tumor hace que la pituitaria produzca demasiada cantidad de una hormona llamada prolactina. El principal efecto del prolactinoma son los niveles reducidos de algunas hormonas sexuales, como el estrógeno en las mujeres y la testosterona en los hombres.

 

Aunque el prolactinoma no es mortal, puede causar problemas de visión, infertilidad y otros problemas. El prolactinoma es el tipo más común de tumor que produce hormonas que puede desarrollarse en la glándula pituitaria.

 

Por lo general, los médicos pueden tratar los prolactinomas con medicamentos que permiten restablecer el nivel de prolactina al nivel normal. La cirugía para extirpar el tumor en la glándula pituitaria también puede ser una opción eficaz.

 

Síndrome ovario poliquístico:

 

El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno hormonal común entre las mujeres en edad reproductiva. Las mujeres con síndrome de ovario poliquístico puede tener periodos menstruales infrecuentes o prolongados o niveles excesivos de hormonas masculinas (andrógenos). Los ovarios pueden desarrollar numerosas pequeñas acumulaciones de líquido (folículos) y no liberar óvulos con regularidad.

La causa exacta del síndrome de ovario poliquístico es desconocida. El diagnóstico y el tratamiento tempranos junto con la pérdida de peso pueden reducir el riesgo de tener complicaciones a largo plazo, como la diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas.

 

Menopausia:

 

La menopausia es el momento que marca el final de los ciclos menstruales. Se diagnostica después de que transcurren doce meses sin que tengas un período menstrual. La menopausia puede producirse entre los 40 y 50 años, pero la edad promedio es a los 51 años en el Ecuador.

 

La menopausia es un proceso biológico natural. Sin embargo, los síntomas físicos, como los sofocos y los síntomas emocionales de la menopausia, pueden alterar el sueño, disminuir la energía o afectar la salud emocional. Hay muchos tratamientos eficaces disponibles: desde ajustes en el estilo de vida hasta terapia hormonal.

  • Acné
  • Dermatitis
  • Psoriasis
  • Vitíligo
  • Lunares
  • Alopecia

 

  • Acné:

 

El acné es un trastorno de la piel que ocurre cuando los folículos pilosos se tapan con grasa y células cutáneas muertas. Causa puntos blancos, puntos negros o granos. El acné es más común entre los adolescentes, aunque afecta a personas de todas las edades.

 

Hay tratamientos eficaces para el acné, pero el acné puede ser persistente. Los granos y erupciones cicatrizan lentamente, y cuando uno empieza a desaparecer, otros parecen aflorar.

 

Según su gravedad, el acné puede causar sufrimiento emocional y dejar cicatrices en la piel. Cuanto antes inicie el tratamiento, menor será su riesgo de sufrir tales problemas

 

  • Dermatitis:

 

Dermatitis es un término general que describe una irritación de la piel. La dermatitis es una afección común que tiene muchas causas y se presenta de muchas formas. Usualmente implica piel seca y con comezón o un sarpullido en la piel hinchada y enrojecida. O puede hacer que la piel se ampolle, supure, forme costras o se descame. Ejemplos de esta afección son la dermatitis atópica (eccema), la caspa y la dermatitis por contacto.

 

La dermatitis no es contagiosa, pero puede hacer que te sientas incómodo y cohibido. La hidratación regular ayuda a controlar los síntomas. El tratamiento también puede incluir ungüentos, cremas y champús medicados.

 

Psoriasis:

 

La psoriasis es una enfermedad de la piel que causa manchas rojas y escamosas que pican, sobre todo en las rodillas, los codos, el tronco y el cuero cabelludo.

 

La psoriasis es una enfermedad común y de larga duración (crónica) que no tiene cura. Tiende a tener ciclos, con brotes que duran semanas o meses y que luego disminuyen o incluso entran en remisión. Existen tratamientos para ayudar a controlar estos síntomas. Además, puedes incorporar hábitos de vida y estrategias de afrontamiento que te ayudarán a convivir mejor con la psoriasis.

 

  • Vitíligo:

 

El vitíligo es una enfermedad que causa la pérdida de color de la piel en manchas. Las áreas descoloridas generalmente se agrandan con el tiempo. La afección puede afectar a la piel de cualquier parte del cuerpo. También puede afectar al cabello y al interior de la boca.

 

Normalmente, el color del cabello y la piel está determinado por la melanina. El vitíligo se produce cuando las células que producen melanina mueren o dejan de funcionar. El vitíligo afecta a las personas de todo tipo de piel, pero puede ser más perceptible en las personas de piel más oscura. Esta afección no pone en riesgo la vida ni es contagiosa. Puede ser estresante y hacerte sentir inseguro de ti mismo.

 

El tratamiento para el vitíligo puede restaurar el color de la piel afectada. Pero no previene la continua pérdida de color de la piel o una recurrencia.

 

  • Lunares:

 

Los lunares son un tipo frecuente de crecimiento en la piel. Generalmente aparecen como pequeños puntos marrones oscuros y son causados por grupos de células pigmentadas. Los lunares generalmente aparecen durante la niñez y la adolescencia. La mayoría de las personas tienen entre 10 y 40 lunares, algunos de los cuales pueden cambiar de aspecto o desaparecer con el tiempo.

 

La mayoría de los lunares son inocuos. En raros casos, se vuelven cancerosos. Controlar los lunares y otras manchas pigmentadas es un paso importante para detectar el cáncer de piel, especialmente el melanoma maligno.

 

El término médico para los lunares es «nevos».

 

  • Alopecia:

 

La pérdida del cabello (alopecia) puede afectar solo al cuero cabelludo o a todo el cuerpo, y puede ser temporal o permanente. Puede ser el resultado de la herencia, cambios hormonales, afecciones médicas o una parte normal del envejecimiento. Cualquiera puede perder el pelo de la cabeza, pero es más común en los hombres.

 

Por lo general, la calvicie alude a la caída del cabello excesiva del cuero cabelludo. La causa más común de la calvicie es el factor hereditario junto con la edad. Algunas personas prefieren dejar que la calvicie siga su curso sin tratarla ni intentar ocultarla. Y otros eligen uno de los tratamientos disponibles para prevenir una mayor pérdida de cabello o restaurar el crecimiento.

 

Antes de iniciar un tratamiento para la pérdida del cabello, consulta al médico la causa y las mejores opciones de tratamiento

  • Hipertensión arterial
  • Insuficiencia cardiaca
  • Arritmias cardiacas
  • Síndromes Coronarios

 

  • Hipertensión arterial:

 

La presión arterial alta (hipertensión) es una afección frecuente en la que la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de tus arterias con el transcurso del tiempo es lo suficientemente alta como para poder causarte problemas de salud, como una enfermedad cardíaca.

 

La presión arterial está determinada tanto por la cantidad de sangre que el corazón bombea como por el grado de resistencia al flujo de la sangre en las arterias. Cuanta más sangre tu corazón bombee y cuanto más estrechas estén tus arterias, mayor será tu presión arterial.

 

Se puede tener presión arterial alta durante años sin presentar ningún síntoma. La presión arterial alta no controlada aumenta el riesgo de padecer graves problemas de salud, como el ataque cardíaco y el accidente cerebrovascular. Afortunadamente, la presión arterial alta se puede detectar fácilmente. Y, una vez que sabes que tienes presión arterial alta, puedes trabajar con tu médico para controlarla.

 

  • Insuficiencia cardiaca:

 

La insuficiencia cardíaca, a veces llamada «insuficiencia cardíaca congestiva», se produce cuando el músculo del corazón no bombea sangre tan bien como debería hacerlo. Determinadas afecciones, como las arterias estrechadas en el corazón (enfermedad de las arterias coronarias) o la presión arterial alta, dejan progresivamente el corazón demasiado débil o rígido como para llenarse y bombear de forma eficaz.

 

No es posible revertir todas las afecciones que provocan la insuficiencia cardíaca, pero los tratamientos pueden mejorar los signos y síntomas de la insuficiencia cardíaca y ayudarte a vivir más tiempo. Los cambios en el estilo de vida (como hacer ejercicio, reducir el sodio en la dieta, controlar el estrés y adelgazar) pueden mejorar la calidad de vida.

 

Una manera de evitar la insuficiencia cardíaca es prevenir y controlar las afecciones que la originan, como la enfermedad de las arterias coronarias, la presión arterial alta, la diabetes o la obesidad.

 

  • Arritmias cardiacas:

 

Los problemas de ritmo cardíaco (arritmias cardíacas) ocurren cuando los impulsos eléctricos que coordinan los latidos cardíacos no funcionan adecuadamente, lo que hace que el corazón lata demasiado rápido, demasiado lento o de manera irregular.

 

Las arritmias cardíacas pueden provocar que tengas una sensación de aleteo en el pecho o de corazón acelerado y pueden ser inofensivas. Sin embargo, algunas arritmias cardíacas pueden provocar signos y síntomas molestos y, a veces, mortales.

 

A menudo, el tratamiento de las arritmias cardíacas puede controlar o eliminar los latidos cardíacos irregulares, lentos o acelerados. Además, debido a que las arritmias cardíacas empeoran o son incluso provocadas por un corazón débil o dañado, puedes reducir el riesgo de sufrir arritmias si adoptas un estilo de vida saludable para el corazón.

 

  • Síndromes Coronarios:

 

El síndrome coronario agudo es un término utilizado para describir una serie de afecciones asociadas con un flujo sanguíneo súbito y reducido al corazón.

 

Una de estas afecciones es un ataque cardíaco (infarto de miocardio): cuando la muerte celular resulta en daño o destrucción del tejido cardíaco. Incluso cuando el síndrome coronario agudo no causa muerte celular, la reducción del flujo sanguíneo cambia la forma en que funciona el corazón y es un signo de un alto riesgo de ataque cardíaco.

 

El síndrome coronario agudo a menudo causa dolor torácico severo o malestar. Es una emergencia médica que requiere un diagnóstico y atención inmediata. Los objetivos del tratamiento incluyen mejorar el flujo sanguíneo, tratar las complicaciones y prevenir problemas futuros.

  • Anemias:

 

La anemia es una afección en la cual careces de suficientes glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. La anemia puede hacer que te sientas cansado y débil.

 

Existen muchas formas de anemia, cada una con su propia causa. La anemia puede ser temporal o prolongada y puede oscilar entre leve y grave. Consulta con el médico si sospechas que tienes anemia. Puede ser una señal de advertencia de una enfermedad grave.

 

Los tratamientos para la anemia abarcan desde tomar suplementos hasta someterse a procedimientos médicos. Podrías prevenir algunos tipos de anemia si consumes una dieta saludable y variada.

 

Tipos: Anemia aplásica, Anemia de células falciformes, Anemia por deficiencia de hierro, Anemia por deficiencia de vitaminas, Talasemia. Entre otras.

 

  • Trombosis:

 

Los coágulos de sangre se forman cuando ciertos componentes de la sangre se espesan y forman una masa semisólida. Este proceso puede resultar de una lesión o, a veces, puede producirse en el interior de vasos sanguíneos que no presentan una lesión evidente.

 

Una vez que estos coágulos se forman, pueden desplazarse a otras partes del cuerpo y causar daño. Los factores y afecciones que pueden causar coágulos de sangre problemáticos, así como las afecciones graves que se asocian con los coágulos de sangre, incluyen los siguientes:

 

  • Síndrome antifosfolipídico
  • Arterioesclerosis/ateroesclerosis
  • Ciertos medicamentos, como los anticonceptivos orales y los fármacos de terapia hormonal
  • Enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19)
  • Trombosis venosa profunda (TVP)Trombosis venosa profunda (DVT, por sus siglas en inglés)
  • Factor V Leiden
  • Antecedentes familiares de coágulos sanguíneos
  • Arritmia cardíaca(problemas con el ritmo cardíaco)
  • Ataque cardíaco
  • Insuficiencia cardíaca
  • Obesidad
  • Enfermedad arterial periférica
  • Policitemia vera
  • Embarazo
  • Estar sentado por mucho tiempo o el reposo en cama
  • Embolia pulmonar (coágulo de sangre en una arteria del pulmón)
  • Tabaquismo
  • Accidente cerebrovascular
  • Cirugía

Sistema endócrino:

 

  • Enfermedad de Addison
  • Enfermedad de Graves
  • Tiroiditis de Hashimoto
  • Diabetes tipo I
  • Hipofisitis linfocitaria Autoinmune
  • Falla ovarica autoinumne

 

Sistema nervioso:

  • Miastenia grave
  • Guillian barré

 

Sistema hematológico:

 

  • Anemia hemolítica autoinmune
  • Purpura trombocitopenica autoinmune
  • Anemia perniciosa
  • Sind antifosfolipídico

 

Sistema digestivo:

 

  • Enfermedad de crohn/colitis ulcerosa
  • Celiaquía (enteropatía por gluten)
  • Cirrosis biliar primaria
  • Hepatitis autoinmune

 

Piel:

 

  • Psoriasis
  • Esclerodermia
  • Alopecia areata
  • Vitíligo
  • Pénfigo vulgaris

 

Otros órganos:

 

  • Nefropatía por inmunoglobulina A
  • Síndrome de Goodpasture
  • Uveitis

 

Enfermedades del tejido conectivo:

 

  • Lupus eritematoso sistémico
  • Artritis reactiva
  • Artritis reumatoidea
  • Artritis psoriásica
  • Espondilitis anquilosante
  • Esclerosis múltiple
  • Síndrome de Sjögren
  • Dermatomiositis/polimiositis
  • Síndrome de Sharp

 

Enfermedades del tejido mixto conectivo:

 

  • Vasculitis autoinmunes y demás síndromes vasculiticos
  • Síndrome de beceht
  • granulomatosis de Wegener,
  • Poliarteritis nodosa
  • Arteritis del temporal
  • Hígado graso
  • Cirrosis
  • Hepatitis
  • Cancer de hígado
  • Tumores benignos del hígado

 

  • Hígado graso:

 

Enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) es un término general para una variedad de afecciones hepáticas que afectan a las personas que beben poco o nada de alcohol. Como su nombre lo indica, la característica principal de la NAFLD es el exceso de grasa almacenada en las células hepáticas.

 

La NAFLD es cada vez más común en todo el mundo, especialmente en los países occidentales. En los Estados Unidos, es la forma más común de enfermedad hepática crónica, y afecta aproximadamente a una cuarta parte de la población.

 

Algunos individuos con NAFLD pueden desarrollar esteatohepatitis no alcohólica (NASH), una forma agresiva de enfermedad del hígado graso, que se caracteriza por la inflamación del hígado y puede progresar a cicatrización avanzada (cirrosis) e insuficiencia hepática. Este daño es similar al daño causado por el consumo excesivo de alcohol.

 

  • Cirrosis:

 

La cirrosis es una etapa tardía de la cicatrización (fibrosis) del hígado producto de muchas formas de enfermedades hepáticas, como la hepatitis y el alcoholismo crónico.

 

Cada vez que el hígado sufre una lesión, ya sea por enfermedad, consumo excesivo de alcohol, hígado graso u otra causa, intenta repararse a sí mismo. En el proceso, se forma un tejido de cicatrización. A medida que la cirrosis avanza, se forman cada vez más tejidos de cicatrización, y hacen que el hígado funcione con dificultad (cirrosis descompensada). La cirrosis avanzada es potencialmente mortal.

 

Por lo general, el daño al hígado causado por la cirrosis no puede revertirse. Pero si la cirrosis hepática se diagnostica de manera temprana y se trata la causa, se puede limitar el avance del daño y, raramente, revertirse.

 

  • Hepatitis:

 

Muchas enfermedades y afecciones pueden causar un nivel elevado de enzimas hepáticas. El médico determina la causa mediante la revisión de tus medicamentos, signos y síntomas, y, en algunos casos, indica otras pruebas y procedimientos.

 

Las causas más comunes del aumento de las enzimas hepáticas incluyen:

 

  • Hepatitis aguda
  • Hepatitis crónicas por virus hepatitis b y c
  • Hepatitis autoinumnes
  • Analgésicos de venta libre, en particular, el acetaminofén (Tylenol, otros)
  • Determinados medicamentos de venta con receta, incluidos los que se usan para controlar el colesterol
  • Consumo de alcohol
  • Enfermedad hepática del hígado graso no alcohólico
  • Obesidad

 

  • Cancer de hígado:

 

El carcinoma hepatocelular es el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado. Se desarrolla más comúnmente en personas que padecen enfermedades hepáticas crónicas, como cirrosis causada por hepatitis B o C. Factores de riesgo: El riesgo de carcinoma hepatocelular, el tipo más común de cáncer de hígado, es mayor en personas con enfermedades hepáticas a largo plazo.

 

También es mayor si el hígado está cicatrizado por una infección por hepatitis B o C. El hepatocarcinoma es más común en personas que beben grandes cantidades de alcohol y que tienen una acumulación de grasa en el hígado.

 

  • Tumores benignos del hígado:

 

Entre los tumores hepáticos benignos se encuentra un amplio espectro de lesiones que se comportan de formas muy diversas y que, debido a esto, precisan una estrategia de tratamiento adaptada específicamente a cada uno de ellos. El tumor hepático benigno sólido más frecuente es el hemangioma seguido de la hiperplasia nodular focal, y el tumor quístico más frecuente es el quiste simple.

 

La mayoría de estos tumores son asintomáticos, hallazgos casuales en pruebas de imagen realizadas por otros motivos, y generalmente no precisan tratamiento ni seguimiento. En ocasiones, el diagnóstico diferencial con tumores malignos hepáticos es difícil y esto constituye el principal motivo para la resección quirúrgica, así como la presencia de síntomas o complicaciones.

  • Lumbalgia
  • Fascitis plantar
  • Codo de tenista
  • Lesión del ligamento cruzado anterior
  • Lesión del manguito rotador

 

  • Lumbalgia:

 

El dolor de espalda es una de las razones más comunes por las que las personas acuden al médico o faltan al trabajo, y una de las causas principales de discapacidad en el mundo.

 

Por suerte, puedes tomar medidas para prevenir o aliviar la mayoría de los episodios de dolor de espalda. Si la prevención falla, un simple tratamiento en el hogar y una mecánica corporal adecuada a menudo curarán tu espalda en unas pocas semanas y la mantendrán funcional. Rara vez se requiere cirugía para tratar el dolor de espalda

 

  • Fascitis plantar:

 

La fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor de talón. Implica la inflamación de una banda gruesa de tejido que atraviesa la planta del pie y conecta el hueso del talón con los dedos de los pies (fascia plantar).

 

La fascitis plantar comúnmente causa dolor punzante que suele aparecer con los primeros pasos en la mañana. A medida que te levantas y te mueves, el dolor normalmente disminuye, pero puede retornar después de largos períodos de estar de pie o cuando te pones de pie después de estar sentado.

 

La fascitis plantar es más común en los corredores. Las personas con sobrepeso y las que usan zapatos con soporte inadecuado también tienen un mayor riesgo de padecer fascitis plantar.

 

  • Codo de tenista:

 

El codo del tenista (epicondilitis lateral) es una afección dolorosa que ocurre cuando los tendones del codo se sobrecargan, frecuentemente por movimientos repetitivos de la muñeca y el brazo.

 

A pesar de su nombre, los atletas no son los únicos que desarrollan el codo del tenista. Las personas cuyo trabajo se caracteriza por movimientos que pueden conducir al codo del tenista incluyen a plomeros, pintores, carpinteros y carniceros.

 

El dolor del codo del tenista se manifiesta principalmente en el lugar donde los tendones de los músculos del antebrazo se unen a la protuberancia ósea en el exterior del codo. El dolor también se puede propagar al antebrazo y la muñeca.

 

El descanso y los analgésicos de venta libre frecuentemente ayudan a aliviar el codo del tenista. Si los tratamientos convencionales no ayudan o si los síntomas son incapacitantes, el médico puede sugerirte la cirugía.

 

Lesión del ligamento cruzado anterior:

 

La lesión del ligamento cruzado anterior es un esguince o desgarro de ese ligamento, que es uno de los principales ligamentos de la rodilla. Las lesiones del ligamento cruzado anterior comúnmente se producen durante la práctica de deportes que implican paradas repentinas o cambios de dirección, saltar y caer con los pies, como el fútbol, el baloncesto, el fútbol americano y el esquí alpino.

 

Muchas personas escuchan o sienten un chasquido en la rodilla cuando ocurre una lesión del ligamento cruzado anterior. Es posible que se te hinche la rodilla, que te sientas inestable y que te duela mucho soportar peso.

 

Según la gravedad de la lesión del ligamento cruzado anterior, el tratamiento puede constar de descanso y ejercicios de rehabilitación para ayudarte a recuperar la fuerza y la estabilidad, o bien, podría constar de una cirugía de reemplazo del ligamento desgarrado seguida de rehabilitación. Un programa de entrenamiento adecuado puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir una lesión del ligamento cruzado anterior.

 

  • Lesión del manguito rotador:

 

El manguito rotador es un grupo de músculos y tendones que rodea la articulación del hombro y mantiene firme la cabeza del húmero en la cavidad poco profunda del hombro. Una lesión del manguito rotador puede provocar un dolor sordo en el hombro, que a menudo empeora con el uso del brazo alejado del cuerpo.

 

Las lesiones del manguito rotador son frecuentes y aumentan con la edad. Esto puede ocurrir antes en personas que tienen trabajos que requieren realizar repetidamente movimientos por encima de la cabeza. Entre los ejemplos se incluyen pintores y carpinteros.

 

Muchas personas con enfermedad del manguito rotador pueden controlar sus síntomas y volver a las actividades con ejercicios de fisioterapia que mejoran la flexibilidad y la fuerza de los músculos que rodean la articulación del hombro.

 

Algunas veces, los desgarres del manguito rotador pueden ocurrir como resultado de una sola lesión. En dichas circunstancias, se debe recibir una evaluación médica lo antes posible para analizar el papel de la cirugía. Los desgarres extensos del manguito rotador pueden no ser reparables, y puede ser posible la transferencia de tendones alternativos o el reemplazo de la articulación.

  • Dolor pelvico
  • Infecciones vaginales
  • Hemorragia uterina anormal
  • Enfermedades de transmisión sexual
  • Miomas uterinos
  • Quistes ováricos
  • Patología benigna de la mama
  • Prolapso genital
  • Climaterio y menopausia

 

  • Dolor pelvico:

 

El dolor pélvico se produce en la parte inferior del abdomen y la pelvis. En el caso de las mujeres, el dolor pélvico puede hacer referencia a síntomas originados por los aparatos reproductor, urinario o digestivo, o síntomas de origen musculoesquelético.

 

Según el origen, el dolor pélvico puede ser sordo y punzante; constante o intermitente; y leve, moderado o fuerte. En ocasiones, el dolor pélvico puede extenderse hasta la parte baja de la espalda, los glúteos o los muslos. En ocasiones, el dolor pélvico se siente en determinados momentos, como al orinar o mantener relaciones sexuales.

 

El dolor pélvico puede ser repentino, intenso y breve (agudo), o prolongado (crónico). El dolor pélvico crónico hace referencia a todo dolor pélvico constante o intermitente que se prolonga durante seis meses o más.

 

  • Infecciones vaginales:

 

El flujo vaginal es una combinación de líquido y células que se liberan de forma continua a través de la vagina.

 

El flujo vaginal normal ayuda a mantener sanos los tejidos vaginales, proporciona lubricación y brinda protección contra las infecciones y la irritación. La cantidad, el color y la consistencia del flujo vaginal normal varían, de blanquecino y pegajoso a transparente y líquido, según la etapa del ciclo reproductivo (menstrual).

 

El flujo vaginal anormal (por ejemplo, flujo con olor o aspecto inusual, o que se manifiesta junto con dolor o picazón) puede indicar que algo anda mal.

 

  • Hemorragia uterina anormal:

 

Es un sangrado del útero más duradero que el usual y se presenta en un tiempo irregular. Este sangrado puede ser más o menos abundante que el usual y presentarse de manera aleatoria. El sangrado uterino anormal es más frecuente al principio y al final de la edad fértil: el 20% de los casos son adolescentes y más del 50% de los casos son mujeres mayores de 45 años.

 

En aproximadamente el 90% de los casos los ovarios no liberan un óvulo (ovulación) de manera periódica. Por lo tanto, el embarazo es menos probable. Sin embargo, dado que los ovarios pueden liberar un óvulo de forma ocasional, deben utilizarse métodos anticonceptivos si no se desea un embarazo

 

El sangrado uterino anormal  se puede presentar:

 

  • Como una mancha o sangrado entre sus períodos
  • Después de tener relaciones sexuales
  • Por más días de lo normal
  • Más abundante de lo normal
  • Después de la menopausia
  • NO se presenta durante el embarazo

 

  • Enfermedades de transmisión sexual:

 

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS), o infecciones de transmisión sexual (ITS), generalmente se adquieren por contacto sexual. Los organismos (bacterias, virus o parásitos) que causan las enfermedades de transmisión sexual pueden transmitirse de una persona a otra por la sangre, el semen o los fluidos vaginales y otros fluidos corporales.

 

En ocasiones, estas infecciones pueden transmitirse de forma no sexual, como de madre a hijo durante el embarazo o parto, o a través de transfusiones de sangre o agujas compartidas.

 

Las enfermedades de transmisión sexual no siempre presentan síntomas. Es posible contraer enfermedades de transmisión sexual de personas que parecen estar perfectamente sanas y que ni siquiera saben que tienen una infección.

 

Pueden ser causadas por:

 

  • Bacterias (gonorrea, sífilis, clamidia)
  • Parásitos (tricomoniasis)
  • Virus (virus del papiloma humano, herpes genital, VIH)

 

  • Miomas uterinos:

 

Los fibromas uterinos son tumores no cancerosos del útero que a menudo aparecen durante los años fértiles. También llamados leiomiomas o miomas, los fibromas uterinos no están asociados con un mayor riesgo de cáncer uterino y casi nunca se convierten en cáncer.

 

Los fibromas varían en tamaño: desde plántulas indetectables para el ojo humano hasta masas voluminosas que pueden distorsionar y agrandar el útero. Puedes tener un solo fibroma o varios. En casos extremos, los múltiples fibromas pueden expandir tanto el útero que este llega a la caja torácica y puede añadir peso.

 

Muchas mujeres tienen fibromas uterinos en algún momento de su vida. Sin embargo, es posible que no sepas que tiene fibromas uterinos porque a menudo no causan síntomas. El médico puede descubrir fibromas por accidente durante un examen pélvico o una ecografía prenatal

 

  • Quistes ováricos:

 

Los quistes ováricos son sacos o bolsas llenos de líquido en un ovario o en su superficie. Las mujeres tienen dos ovarios; cada uno tiene el tamaño y la forma de una almendra y está ubicado a un lado del útero. Los óvulos (huevos), que se producen y maduran en los ovarios, se liberan en ciclos mensuales durante los años fértiles.

 

Muchas mujeres tienen quistes ováricos en algún momento. La mayoría de los quistes ováricos no presentan molestia (o muy poca) y no resultan perjudiciales. La mayoría desaparece sin tratamiento en unos pocos meses.

 

Sin embargo, los quistes ováricos (especialmente, los que se han roto) pueden producir síntomas graves. Para proteger tu salud, hazte exámenes pélvicos regulares y familiarízate con los síntomas que pueden indicar un problema que tal vez sea grave.

 

  • Patología benigna de la mama:

 

Los fibroadenomas son bultos sólidos y no cancerosos en las mamas que se presentan con mayor frecuencia en mujeres de 15 a 35 años.

 

Un fibroadenoma puede sentirse firme, liso, gomoso o duro y tiene una forma bien definida. Normalmente es indoloro, se puede sentir como una canica en el pecho, moviéndose fácilmente bajo la piel cuando se examina. Los fibroadenomas varían en tamaño y pueden agrandarse o reducirse por sí solos.

 

Los fibroadenomas se encuentran entre los bultos no cancerosos (benignos) más comunes en las mujeres jóvenes. El tratamiento puede incluir controles para detectar cambios de tamaño o sensación, una biopsia para evaluar el bulto o una cirugía para extraerlo.

 

  • Prolapso genital:

 

El prolapso vaginal anterior, también conocido como cistocele o prolapso de la vejiga, es cuando la vejiga cae de su posición normal en la pelvis y empuja la pared de la vagina.

 

Los órganos de la pelvis —que incluyen la vejiga, el útero y los intestinos— suelen mantenerse en su lugar gracias a los músculos y los tejidos conectivos del suelo pélvico. El prolapso anterior se produce cuando el suelo pélvico se debilita o si se ejerce demasiada presión sobre el suelo pélvico. Esto puede suceder con el tiempo, durante el parto vaginal o con estreñimiento crónico, tos violenta o levantamiento de pesas.

 

El prolapso anterior es tratable. Para un prolapso leve o moderado, el tratamiento no quirúrgico suele ser eficaz. En casos más graves, puede ser necesaria la cirugía para mantener la vagina y otros órganos pélvicos en sus posiciones correctas.

 

  • Climaterio y menopausia:

 

La menopausia es el momento que marca el final de los ciclos menstruales. Se diagnostica después de que transcurren doce meses sin que tengas un período menstrual. La menopausia puede producirse entre los 40 y 50 años, pero la edad promedio es a los 51 años en el Ecuador.

 

La menopausia es un proceso biológico natural. Sin embargo, los síntomas físicos, como los sofocos y los síntomas emocionales de la menopausia, pueden alterar el sueño, disminuir la energía o afectar la salud emocional. Hay muchos tratamientos eficaces disponibles: desde ajustes en el estilo de vida hasta terapia hormonal.

  • Artritis Reumatoide
  • Lupus eritematoso sistemico
  • Artritis psoriásica
  • Espondilitis anquilosante
  • El síndrome de Sjögren
  • Dermatomiositis
  • Esclerodermia
  • Esclerodermia
  • Gota

 

  • Artritis Reumatoide:

 

La artritis reumatoide es un trastorno inflamatorio crónico que puede afectar más que solo las articulaciones. En algunas personas, el trastorno puede dañar distintos sistemas corporales, incluida la piel, los ojos, los pulmones, el corazón y los vasos sanguíneos.

 

La artritis reumatoide es un trastorno autoinmunitario que ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error los tejidos del cuerpo. A diferencia del daño por desgaste de la osteoartritis, la artritis reumatoide afecta el revestimiento de las articulaciones y causa una hinchazón dolorosa que puede finalmente causar la erosión ósea y la deformidad de las articulaciones.

 

La inflamación asociada a la artritis reumatoide es lo que también puede dañar otras partes del cuerpo. Si bien los medicamentos nuevos han mejorado las opciones de tratamiento en gran medida, la artritis reumatoide grave aún puede causar discapacidades físicas.

 

  • Lupus eritematoso sistemico:

 

El lupus es una enfermedad que se presenta cuando el sistema inmunitario del cuerpo ataca tus propios tejidos y órganos (enfermedad autoinmunitaria). La inflamación que causa el lupus puede afectar distintos sistemas y órganos del cuerpo, incluso las articulaciones, la piel, los riñones, las células sanguíneas, el cerebro, el corazón y los pulmones.

 

El lupus puede ser difícil de diagnosticar porque sus signos y síntomas generalmente son similares a los de otras enfermedades. El signo más distintivo del lupus es una erupción cutánea en el rostro que se asemeja a las alas abiertas de una mariposa en ambas mejillas y se presenta en muchos casos de lupus, pero no en todos.

 

Algunas personas nacen con una tendencia a padecer lupus, la cual puede desencadenarse por infecciones, ciertos medicamentos o incluso la luz del sol. Si bien no existe una cura para el lupus, los tratamientos pueden ayudar a controlar los síntomas.

 

  • Artritis psoriásica:

 

La artritis psoriásica es una forma de artritis que afecta a algunas personas que tienen psoriasis, una afección que presenta manchas rojas en la piel cubiertas con escamas plateadas. La mayoría de las personas desarrolla psoriasis primero y luego se les diagnostica artritis psoriásica, pero los problemas articulares a veces pueden comenzar antes de que aparezcan los parches cutáneos.

 

El dolor articular, la rigidez y la hinchazón son los principales signos y síntomas de la artritis psoriásica. Pueden afectar cualquier parte del cuerpo, incluido las puntas de los dedos y la columna vertebral, y pueden variar de relativamente leves a graves. Tanto en la psoriasis como en la artritis psoriásica, los brotes de la enfermedad pueden alternar con períodos de remisión.

 

No existe cura para la artritis psoriásica, por lo que el objetivo es controlar los síntomas y prevenir el daño a las articulaciones. Sin tratamiento, la artritis psoriásica puede ser incapacitante.

 

  • Espondilitis anquilosante:

 

La espondilitis anquilosante es una enfermedad inflamatoria que, con el tiempo, puede hacer que algunos de los pequeños huesos de la espina dorsal (vértebras) se fusionen. Esta fusión hace que la espina dorsal sea menos flexible y puede conducir a una postura encorvada hacia adelante. Si las costillas están afectadas, podría ser difícil respirar profundamente.

 

La espondilitis anquilosante afecta más a menudo a los hombres que a las mujeres. Los signos y síntomas típicamente comienzan en la edad adulta temprana. La inflamación también puede ocurrir en otras partes del cuerpo, más comúnmente en los ojos.

 

No existe cura para la espondilitis anquilosante, pero los tratamientos pueden disminuir los síntomas y posiblemente retrasar la evolución de la enfermedad.

 

  • El síndrome de Sjögren:

 

El síndrome de Sjögren es un trastorno del sistema inmunitario que se identifica por sus dos síntomas más frecuentes: ojos y boca secos.

 

Esta afección suele acompañar otros trastornos del sistema inmunitario, como la artritis reumatoide y el lupus. Por lo general, el síndrome de Sjögren afecta primero las membranas mucosas y las glándulas que producen humedad en los ojos y la boca, lo que da como resultado menos lágrimas y saliva.

 

Aunque se puede padecer el síndrome de Sjögren a cualquier edad, en el momento del diagnóstico la mayoría de las personas son mayores de 40. El trastorno es mucho más frecuente en las mujeres. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas.

 

  • Dermatomiositis:

 

La dermatomiositis es una enfermedad inflamatoria poco común que se caracteriza por la debilidad muscular y por un sarpullido cutáneo particular.

 

Puede afectar a adultos y niños. En los adultos, en general, se presenta entre los 45 y los 65 años. En los niños, suele aparecer entre los 5 y los 15 años. La dermatomiositis afecta más a las mujeres que a los hombres.

 

La dermatomiositis no tiene cura, pero puede haber períodos en los que mejoran los síntomas. El tratamiento puede eliminar el sarpullido en la piel y ayudarte a recuperar la fuerza y la función musculares.

 

  • Esclerodermia:

 

La esclerodermia es un grupo de enfermedades raras que implican el endurecimiento y el estiramiento de la piel y los tejidos conjuntivos.

 

La esclerodermia afecta con más frecuencia a las mujeres que a los hombres y ocurre más comúnmente entre los 30 y los 50 años. Aunque no existe cura para la esclerodermia, una variedad de tratamientos pueden aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

 

Existen muchos tipos diferentes de esclerodermia. En algunas personas, la esclerodermia afecta solamente la piel. Pero en muchas personas, la esclerodermia también daña estructuras más allá de la piel, como los vasos sanguíneos, los órganos internos y el tubo digestivo (esclerodermia sistémica). Los signos y síntomas varían según el tipo de esclerodermia que tengas.

 

  • Gota:

 

La gota es una forma frecuente y compleja de artritis que puede afectar a cualquiera. Se caracteriza por ataques repentinos e intensos de dolor, hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad en las articulaciones, muchas veces en la articulación que se encuentra en la base del dedo gordo del pie.

 

Un ataque de gota puede ocurrir de manera repentina y con frecuencia puede hacer que te despiertes en el medio de la noche con la sensación de que el dedo gordo del pie está en llamas. La articulación afectada está caliente, hinchada y tan sensible que hasta el peso de la sábana puede parecer intolerable.

 

Los síntomas de la gota pueden ser intermitentes, pero existen formas de controlarlos y prevenir exacerbaciones.